_Esta pieza audiovisual presentada en espacio BYG en Nueva York consiste en una intervención en tiempo real que explora la dimensión orgánica y tecnológica del mar. A partir de sonidos oceánicos grabados en Portugal y de cámaras web de playas captadas simultáneamente, la obra se adentra en la infraestructura invisible de los cables de fibra óptica submarinos que sostienen la conectividad global. Interpretada en vivo mediante Rekordbox y TouchDesigner, la pieza construye un recorrido subacuático continuo en el que sonido e imagen evolucionan como un único flujo. El mar aparece aquí como archivo líquido, territorio de datos y memoria, pero también como medio material de las redes contemporáneas._